Wednesday, September 26, 2007

Religion pt 1

Las últimas dos semanas he vuelto a ir a misa a una parroquia que queda cerca de mi casa. Ha sido una experiencia interesante. Por un lado por lo que signifíca para mí volver a asistir a un rito del cual por un tiempo me traté de alejar y por otro lado por la experiencia del rito en sí.

Cambiar de opinión es dificil. Implica reconocerse cuando menos incompleto y quizas incluso equivocado. Yo, personalmente me inclino por la primera opción, eso de considerarse "correcto" y "equivocado" me parece una jaula de la cual hay que escapar si lo que queremos es en realidad avanzar y no quedarnos atrapados en razonamientos simplistas y juegos de orgullo.

Sobre mi historia con la fé Católica... De niño fuí un católico ejemplar: iba a misa todos los domingos, me confesaba una vez al mes, incluso me tomaba tiempo de mis recreos para ir a comulgar. Es difícil encontrar el momento preciso en el que cambié mi actitud. Creo que poco a poco fui perdiendo interés. Quizas sea que a la tradición católica le faltan los ritos apropiados para la adolesencia moderna.

Sin embargo, por un tiempo me mantuve como fiel (aunque un tanto desinteresado) practicante. Una experiencia que cambió radicalmente mi relación con la fe (en general y católica específicamente) fue el estudiar, en mi clase de historia, al régimen Nazi. No quiero exagerar las similitudes entre la iglesia y el nazismo, pero lo que me llamó la atención fue que la relación de el ciudadano alemán común hacia el régimen Nazi era un tanto similar a la relación entre el fiel practicante hacia la Iglesia: lealtad absoluta y fé incuestionada. La principal diferenacia era que Hitler fue una persona muy diferente a el Papa. Sin embargo, la lección de la Alemania Nazi era contundente: "lealtad" y "fe" no se pueden considerar como virtudes en sí. Cuando menos, se debe de tomar en cuanta hacia quién o qué se es leal y fiel o quizas estas características se deben de deshechar completamente. Particularmente la fe se veía amenazada por características que, a juzgar por los logros de la ciencia, tienen más derecho a ser consideradas virtudes: la duda y el pensamiento crítico.

Tomando esto en cuenta, decidí invertir algo de tiempo dedicado al estudio de la biblia y la historia de la Iglesia. Este estudio habría de ser hecho de manera crítica y objetiva. Decidí leer la biblia completa, ya que la Iglesia tiende a enfatizar ciertos segmentos e ignorar (o esconder?) otros. Y decidí leer libros sobre la historia de la iglesia escritos por historiadores que me parecieran "neutrales" (aunque ahora sé que la neutralidad es una de las mentira más grande que puede haber).

La verdad, formarse juicios de este tipo es algo complicadísimo y puede llevar muchos años, asi es que no voy a decir que cumplí mi objetivo de formarme un juicio crítico, objetivo y bien informado al grado que me hubiera gustado. Sin embargo, encontré cosas en la Biblia que me parecieron incoherentes con la fé católica al igual que en la historia de la Iglesia. Y, francamente me sentí un poco defraudado: sentí que la Iglesia me estaba tratando de esconder cosas que no le convenían para mantenerme bajo su influencia.

Uno de mis problemas más agudos con la fe Católica era sobre la infalibilidad del Papa. Durante mis estudios, había leido escritos de Papas que contradecían lo que otros Papas decían en otro tiempo. Por ejemplo, en cuanto a la posibilidad de conseguir la salvación para personas que siguieran una fé diferente a la católica, algunos Papas declaraban esta creencia como herejía y otros confirmaban la posibilidad. Me era obvio que no podían estar correctos los dos, cuando le comuniqué esto a un sacerdote me fué incapaz de explicar la inconsistencia (aunque nunca aceptó que hubiera una inconsistencia).

En fin, le perdí mucho respeto a la Iglesia Católica hasta que la llegué a considerar una institución hambrienta de poder y dedicada a mantener a la humanidad en un estado de docil ignorancia.

Fue entonces que decidí alejarme de la Iglesia y de las religiones organizadas en general. De lo que no me pude alejar fue de lidiar con problemas éticos y sociales. De hecho me mantuve bastante interesado en cuestiones de filosofía y política, intenté desarrollar sistemas éticos y sociales que se ajustaran mejor a lo que había aprehendido de la historia y de mi experiencia personal.

Después de un largo camino, me he dado cuenta de el valor que la tradición juega en el establecimiento de estos sistemas, de cuán necesario es trabajar en el desarrollo de las tradiciones que apuntan hacia una meta noble (aunque a veces se desvíen tanto del camino); porque empezar de cero no sólo es inconveniente, sino imposible, ya que es imposible establecer comunicación entre humanos sin hacer referencia a un lenguaje común.

Este es el valor que le veo al catolicismo: el de una noble tradición formada en torno a los sabios y hermosos escritos del Evangelio. Sobre la Iglesia como institución... me niego a formar un juicio contundente y creo que, como muchas otras cosas, debemos trabajar "towards its realization and suppression" como dirian los situacionistas.

3 comments:

Eduardo said...

No puedo esperar para leer la segunda parte, buena introspectiva.

Unknown said...

BUSCA ESTAR A FAVOR DE ALGO VALIOSO,ENCONTRAR LA VERDAD Y VIVIRLA, NO PIERDAS TIEMPO EN IR EN CONTRA DE NADA NI DE NADIE...

Unknown said...

BUSCA ESTAR A FAVOR DE ALGO VALIOSO,ENCONTRAR LA VERDAD Y VIVIRLA, NO PIERDAS TIEMPO EN IR EN CONTRA DE NADA NI DE NADIE...